En Costa Rica, no todas las personas consumen alcohol. De quienes consumen, un 75% consume de forma moderada, un 18.% consume alcohol de forma riesgosa y un 6,4% practica un consumo nocivo que es perjudicial y les lleva a la dependencia.

Para entender mejor estos términos, veamos a qué nos referimos con cada uno:

Consumo moderado: una persona usa bebidas alcohólicas de forma moderada cuando las consume de manera ocasional y por lo general no tiene alteraciones en su conducta ni presenta problemas físicos, también se relaciona con su familia y amigos sin problemas.

Se puede consumir ocasionalmente, pero presentar situaciones de embriaguez porque cada persona tiene una forma diferente de metabolizar el alcohol y en algunos casos presentan intolerancia.

Consumo riesgoso: el paso del consumo riesgoso a uno problemático es casi imperceptible. Por lo general, son los familiares y amigos los que se preocupan por la forma de beber de esa persona y le hacen señalamientos al respecto; como producto de esto, el bebedor puede experimentar vagos deseos de dejar de beber.

Cuando la persona tiene un consumo repetido y sistemático de las bebidas alcohólicas se encuentra en una fase de abuso y presenta problemas de conducta, familiares y laborales así como consecuencias por el incumplimiento de sus deberes y obligaciones.

Como producto del abuso del alcohol se puede exponer a situaciones de riesgo tales como: episodios de violencia, conducir en estado de ebriedad y tener accidentes, utilizar otro tipo de drogas, involucrarse y mantener relaciones sexuales sin protección con personas que a veces no conoce y correr el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el virus del SIDA.

La frecuencia con que las personas consumen bebidas alcohólicas, varía en cada individuo y los grupos sociales o de pares con que se relaciona.

En Costa Rica, por lo genera,l las personas que consumen alcohol suelen hacerlo durante los fines de semana.Cuando el consumo se hace de forma riesgosa, se embriagan y presentan síntomas como la goma o resaca (náuseas, vómitos) y lagunas mentales por el abuso. Muchas personas consideran que no tienen problemas ya que no toman entre semana, pero sí presentan problemas vinculados a su consumo del fin de semana como los financieros, de trabajo, de cumplimiento de compromisos familiares y similares. 

Consumo problemático
En esta etapa la persona tiene un patrón compulsivo de consumo y una preocupación constante por beber, lo que conlleva a un deterioro físico y sicosocial significativo que es progresivo. Este tipo de conducta se presenta en un periodo continuo de doce meses.

Cuando la persona es dependiente a las bebidas alcohólicas presenta un aumento en la cantidad que ingiere para conseguir los efectos que antes lograba con una dosis menor, también crece la frecuencia del consumo.

Además, en esta fase se observa que la persona presenta el síndrome de abstinencia que se manifiesta luego de varias horas o días de haber interrumpido el consumo prolongado de alcohol. La persona tiene sudoración importante con aumento de las pulsaciones cardiacas, temblor de manos, insomnio, náuseas, ansiedad, entre otras.

Cabe aclarar que la persona se puede embriagar o intoxicar en cualquier etapa que se encuentre sea uso, abuso o dependencia del alcohol y esto es una señal de alerta de que ya hay problemas con la forma de beber, con sus consecuencias respectivas.

¿Cómo puede saber qué tipo de consumo practica usted?

Para conocer cómo está su consumo de alcohol puede visitar www.detectalcohol.com y aplíquese el test en línea disponible en este link. 

Si usted desea recibir ayuda ya que le preocupa su forma de consumir alcohol, el primer paso es visitar un Centro de Atención de IAFA. IAFA ofrece valoración médica gratuita para cualquier persona menor o mayor de edad que así lo solciite. Nuestros servicios son gratuitos. Contáctenos. 


 

* La CIE-10 es el acrónimo de la Clasificación internacional de enfermedades, décima versión correspondiente a la versión en español de la (en inglés) ICD, siglas de International
Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems) y determina la clasificación y codificación de las enfermedades y una amplia variedad de signos, síntomas, allazgos anormales, denuncias, circunstancias sociales y causas externas de daños y/o enfermedad.