La adicción es una enfermedad y está asociada con una tendencia natural a la recaída. Eso no significa que sea inevitable o apropiado tener recaídas, sino que es una realidad que sufre una persona que depende de una determinada droga y lo mejor es aprender cómo prevenirlas.

 

El “Sindrome de Recaída” es un proceso que va desde un estado de abstinencia sostenida hasta el consumo activo, que ocurre a lo largo del tiempo y que se manifiesta con una serie de síntomas o cambios, propios de los antiguos patrones de conducta y pensamientos de la conducta adictiva.

Decisiones y situaciones de riesgo:

 

Las decisiones que la persona toma pueden construir el camino hacia la recaída. Creer o probar que puede controlar la voluntad del consumo y someterse a prueba en contextos o lugares donde acostumbraba consumir, es una situación donde existe una alta probabilidad de recaída.

 

Aún cuando la persona no consuma mientras que no tenga mecanismos para controlar el deseo o compulsión, la recaída es un riesgo inminente.

 

Para hablar de recaída una persona tiene que estar en abstinencia y haber realizado cambios significativos de conducta en un periodo importante de tiempo.

 

Es frecuente que una persona dependiente a la nicotina tenga varias recaídas, lo mismo ocurre con el alcohol y las drogas. En estos casos las personas pueden hacer varios intentos antes de lograr una recuperación prolongada.

Consejos útiles:

  • Informase sobre el proceso de adicción a las drogas.
  • Conocer los riesgos de las recaídas durante el proceso de recuperación.
  • Identificar situaciones de riesgo: lugares, personas, situaciones, así como estados emocionales y mentales como la tristeza, la alegría, ansiedad y frustración que son disparadores de la necesidad de consumir.

  • Recuerde que la recuperación implica un cambio en el estilo de vida, en la forma en que afronta y resuelve las diversas situaciones del diario vivir.

  • Prevenir la recaída implica además reconocer que se tiene un problema con la droga, trabajar en el control de los pensamientos y conductas que llevan al consumo.

  • Lleve un diario o registro de vida diaria, con anotaciones que le permitan identificar y relacionar los eventos asociados con el deseo de consumir.

  • Prevenga la recaída poniéndose en contacto con un profesional o consejero, utilice los recursos de asistencia en líneas especializadas en drogas.

  • Recuerde que la adicción es una enfermedad que demanda atención oportuna que requiere como en el caso de los diabéticos, hipertensos cambios importantes en el estilo de vida para tener salud.

 

Una de las estrategias más importantes para prevenir la recaída a una droga, es la asistencia regular a los grupos de los doce pasos de Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos; y el apoyo de un padrino en el programa de los doce pasos.