Realizar actividad física mejora el tratamiento y el pronóstico de muchas personas: puede disminuir de manera muy significativa los síntomas físicos, psicológicos y sociales desagradables que se manifiestan cuando el cuerpo se está adaptando a dejar las drogas (lo que conocemos como síndrome de abstinencia). Además, el entrenamiento deportivo puede ser aliado para prevenir recaídas en el futuro.

No tiene que ser un atleta olímpico ni hace falta vivir adentro de un gimnasio para eso, sólo tiene que ejercitarce con regularidad. Lo importante es que cuando hace ejercicio, se usa el cuerpo para curar su cerebro.

Beneficios del ejercicio físico:

  • Ayuda a poner a las sustancias químicas del cerebro nuevamente en balance.

  • Estimula el crecimiento y desarrollo de células cerebrales a través de la liberación de una proteína llamada Factor Neurotrófico, derivada de las neuronas. Esta sustancia se liberada tras el ejercicio , protege y nutre las neuronas existentes haciéndolas funcionar y comunicarse mejor, lo cual aumenta la memoria y la habilidad para aprender. Promueve, además, el crecimiento de nuevas neuronas en el sistema límbico.

  • Permite tener una mejor salud, para poder curarse más rápidamente cuando se enferma o lastima.

  • Ayuda a reducir la soledad y el aislamiento.
  • Se reducen el deseo de consumo, el insomnio, la ira e irritabilidad, la pérdida de memoria de corto plazo, la inquietud, la tensión física.

  • Mejora la motivación, la planificación y la ejecución de tareas.
  • Nos pone en contacto con nuestro cuerpo, así mejora la imagen que tenemos de nosotros mismos.

  • Contribuye también con la práctica de la meditación, la conciencia plena y la espiritualidad, proveyendo una renovada esperanza en la recuperación.

¿Qué tipo de actividad física realizar?

Básicamente existen dos: los ejercicios aeróbicos y el entrenamiento de fuerza.

El ejercicio aeróbico es el más importante en el tratamiento de las adicciones porque la actividad aeróbica es la que ha demostrado producir los cambios biológicos y psicológicos.

Debe saber que la cabeza le jugará malas pasadas, por ello es importante que tenga con quién conversar y discutir, y lo ideal es que lo haga en terapia o con un padrino o madrina de los grupos de 12 pasos.

Recomendaciones ante situaciones difíciles

  • Escriba sus razones personales para no consumir y repáselas en situaciones difíciles. Manténgalas en un lugar que pueda revisar fácilmente.
  • No se autosabotee, los problemas empeorarán consumiendo drogas, o la alegría y celebración actual terminará muy mal.

  • No se rinda sin luchar, tiene opciones.
  • Llame a algún miembro de su Red de Apoyo para la Prevención de Recaídas.

  • Tenga en cuenta que su cabeza le jugará malas pasadas y aunque racionalmente quiera hacer todo lo anterior, una parte suya se comportará como si la decisión de consumir ya estuviese tomada y no tuviese reversa.

  • No discuta con usted mismo la decisión, cambie de contexto, póngase en contacto con su red, hable con quién debe hacerlo. Un segundo puede cambiar su vida. Es posible detenerse.

  • Una vez superado el momento difícil, bríndese un espacio para analizar qué pudo disparar la situación, pregúntese si algo externo lo incitó (personas, sitios, etc.), o si algo interno lo facilitó (emociones particulares, un sueño, pensamientos o recuerdos, etc.). Convérselo con su terapeuta.

 

Recuerde, la recaída no significa una derrota. Contáctenos en caso de necesitar ayuda.