OMS publicó en 2016 un informe sobre los sistemas electrónicos de administración de nicotina y sistemas similares sin nicotina (SEAN/SSSN) para la séptima reunión de la Conferencia de las Partes que incluyó una actualización de las pruebas relativas a las repercusiones sobre la salud del uso de los SEAN/SSSN, su posible papel en el abandono del consumo de tabaco y el impacto en las actividades de control del tabaco.

Al respecto del uso de los cigarillos electrónicos como un método para dejar de fumar declararon:

RIESGOS SANITARIOS DEL USO EXCLUSIVO DE LOS SEAN/SSSN

El uso típico de SEAN/SSSN no adulterados produce un aerosol que normalmente contiene glicoles, aldehídos, compuestos orgánicos volátiles (COV), hidrocarburos aromáticos policíclicos, nitrosaminas específicas del tabaco (TSNA, por sus siglas en inglés), metales, partículas de silicato y otros componentes. Los dicarbonilos (glioxal, metilglioxal, diacetilo) e hidroxicarbonilos (acetol) también se consideran compuestos importantes del aerosol. Muchos de estos componentes son sustancias tóxicas, con efectos sobre la salud conocidos, que inducen una variedad de cambios patológicos significativos.

El número y el nivel de sustancias tóxicas conocidas que el uso típico de los SEAN/SSSN no adulterados genera es, en promedio, inferior o muy inferior al del humo de los cigarrillos, si bien los SEAN incluyen algunas sustancias tóxicas nuevas específicas como el glioxal. No obstante, los niveles de sustancias tóxicas pueden variar notablemente entre las marcas y dentro de ellas y, en ocasiones, alcanzar valores superiores a los del humo de tabaco. Es probable que esto se deba, entre otras cosas, a la mayor descomposición térmica de los ingredientes de la solución líquida a causa del aumento de las temperaturas aplicadas en los dispositivos de sistema abierto. Se han encontrado diversos metales —como plomo, cromo, níquel y formaldehído— en el aerosol dealgunos SEAN/SSSN en concentraciones iguales o superiores a las de los cigarrillos tradicionales en condiciones experimentales de uso normales.

El aerosol de los SEAN contiene nicotina, el componente adictivo de los productos de tabaco. Además de la dependencia, la nicotina puede tener efectos adversos sobre el desarrollo del feto durante el embarazo y podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Si bien la nicotina no es carcinógena en sí misma, puede funcionar como «promotor tumoral» y parece desempeñar una función en la biología de enfermedades malignas y neurodegenerativas. La exposición del feto y los adolescentes a la nicotina podría tener consecuencias a largo plazo para el desarrollo cerebral que den pie a trastornos del aprendizaje y ansiedad. Existen pruebas suficientes para alertar a los niños y adolescentes, así como a las mujeres embarazas y en edad reproductiva, contra el uso de la nicotina y los SEAN. 10. Se han registrado cerca de 8000 aromas exclusivos en las soluciones líquidas de los sistemas electrónicos

Por el momento, no se han estudiado en profundidad los efectos sanitarios del calentamiento y la inhalación de los aromatizantes presentes en los líquidos . La inhalación de los aromatizantes de maíz tostado canela y cereza calentados es potencialmente peligrosa, y la limitada información disponible respecto de su uso a largo plazo apunta a que la mayoría de los aromatizantes, en especial los de aroma dulce, representan un riesgo considerable para la salud. Muchas de estas sustancias son irritantes que podrían aumentar la inflamación de las vías respiratorias , y algunas son más citotóxicas que el aerosol no aromatizado, aunque menos que el humo de tabaco , o aumentan la sensibilidad de las células de las vías respiratorias a las infecciones virales tras el contacto directo con el líquido , aunque no está claro el alcance de los efectos directos del contacto con la solución frente al contacto con el aerosol.

Teniendo en cuenta principalmente los niveles y el número de sustancias tóxicas producidas durante el uso típico de los SEAN/SSSN no adulterados fabricados con ingredientes de calidad farmacéutica, es muy posible que su toxicidad sea inferior a la del humo de cigarrillo. Sin embargo, es poco probable que sean inocuos, y se prevé que su uso a largo plazo aumente el riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón y posiblemente afecciones cardiovasculares, así como de otras enfermedades asociadas con el tabaco . La magnitud de estos riesgos probablemente sea menor que con el humo de tabaco, aunque no existen estudios suficientes para cuantificar el riesgo relativo que plantean los SEAN/SSSN frente al de los productos combustibles. Por tanto, en este momento no se puede conceder credibilidad científica a ninguna cifra concreta sobre el uso «más seguro» de estos productos en comparación con el hábito de fumar. Los estudios de elaboración de modelos existentes indican, no obstante, que para obtener un beneficio sanitario neto potencial derivado del uso de los SEAN/SSSN que abarque a toda la población a partir de las tasas de uso presentes, estos productos deberían ser, como mínimo, tres veces «más seguros» que los cigarrillos.

Existe una necesidad apremiante de aclarar la variedad de riesgos relativos vinculados al uso de diversos dispositivos y líquidos de los SEAN/SSSN, así como el comportamiento de los usuarios en relación con el tabaquismo y el uso de otros productos con nicotina, teniendo presente que: a. la complejidad de las mezclas, como en los líquidos y aerosoles de los SEAN, podrían causar efectos toxicológicos incluso cuando las concentraciones de sustancias tóxicas son bajas o muy bajas39; b. la predicción de los efectos sanitarios adversos de estas mezclas complejas partiendo exclusivamente de la composición del aerosol podría resultar inútil si no se dispone de pruebas sólidas extraídas del uso coordinado de métodos químicos, in vitro, clínicos39 y epidemiológicos; y c. la mera comparación de los niveles de sustancias tóxicas presentes en los aerosoles de los SEAN/SSSN frente a los niveles elevados contenidos en el humo de tabaco, según defiende la industria tabacalera40,41, podría resultar de escasa utilidad dada la ausencia de pruebas científicas sobre los límites de tolerancia seguros a los componentes del humo o sus efectos específicos en la variedad de enfermedades causadas por el tabaquismo.