Si usted está en un proceso de abstinencia para abandonar el consumo de tabaco, lo primero que tiene que considerar es que, si bien es cierto, volver a consumir no es la mejor opción, una recaída es un hecho que podría darse ya que muy pocas personas tienen éxito la primera vez que lo intentan y eso no significa necesariamente un fracaso. Sin embargo, evitar una recaída es totalmente posible, pero para ello es de suma importancia que aprenda a identificar los síntomas, conductas o situaciones que lo podrían estar poniendo en riesgo de volver a consumir.

Una vez identificados los síntomas, usted puede considerar algunas de las siguientes estrategias que sin duda alguna lo pueden ayudar a evitar el regreso al consumo. 

Solicitar una cita

¿Querés ayuda para dejar de fumar?

En IAFA te podemos ayudar, hacé clic en Solicitar una cita para contactar al Centro de Atención de IAFA más cercano.
Solicitar una cita
  • Reconocimiento de su debilidad. Como seres humanos somos débiles y no siempre se puede obtener la fuerza interior necesaria para salir adelante. Reconocer las limitaciones propias es un acto de gran humildad y si es necesario acudir a ayuda externa, hágalo.
  • Distráigase. Busque alguna actividad que le ayude a ocupar su mente en cosas que le agraden.
  • Intente llevar una vida sana. El dormir y comer bien son hábitos que lo van a hacer sentirse cada vez mejor. Practique actividad física o ejercicios de relajación que lo ayuden a ocupar su mente y quitarse la idea de volver a consumir; coma frutas y tome mucha agua, El fumar no es compatible con prácticas de vida saludable.
  • Buscar apoyo en familiares o amigos. La familia es la primera interesada en que usted no retome sus viejas conductas, de seguro usted encontrará en ellos, el apoyo que busca. Los amigos son otro gran recurso al que puede recurrir cuando se siente vulnerable ante cualquier situación de la vida. Si les manifiesta sus temores e inseguridades, de seguro encontrará en ellos lo que necesita.
  • Jamás “dar una probadita”. Lo que nunca debe hacer es creer que dando una probadita al cigarrillo va a superar las ganas de fumar. Este puede ser el mayor de sus errores y que solo logrará continuar con el consumo.

Si usted no se siente seguro y teme que ninguna de las estrategias anteriores le vaya a dar resultado, acuda inmediatamente a ayuda profesional.