El consumo de alcohol se manifiesta cada vez mas en edades tempranas en los adolescentes debido a la normalización dentro de la sociedad como forma de iniciar un nuevo ciclo de vida.

En Costa Rica; estudios realizados en población escolarizada en el 2006, 2009 y 2013 (IAFA) indican que la edad promedio de incio del consumo de alcohol es a los 13 años, tanto en hombres o mujeres. Aproximadamente de 1000 estudiantes, 270 consumieron por primera vez.

Siendo la bebida de incio la cerveza en el 37% de los jóvenes encuestados.

El inicio de la adolescencia es un período de alto riesgo para comenzar a experimentar situaciones nuevas y entre ellas con el alcohol.

Las consecuencias negativas en le desarrollo emocional, cognitivo y social merecen  ser atendidas de forma oportuna.

El consumo de bebidas alcohólicas altera las estructuras cerebrales y reduce las capacidades cognitivas de los adolescentes.

La adolescencia es un momento clave en la maduración cerebral, que se completa hacia los 21 años y el alcohol interfiere en ese proceso. Al consumir de forma prematura puede afectar el desarrollo cerebral, produciendo secuelas importantes e irreversibles.

El cerebro adolescente es mas vulnerable que el del adulto, al consumir pequeñas cantidades del alcohol disminuye de forma significativa la capacidad de recordar de manera que esto afecta el rendimiento académico y otras áreas del funcionamiento social y emocional.

Los adolescentes que toman alcohol los fines de semana en grandes cantidades y en periodos de tiempo cortos, presentan problemas de atención, razonan con mayor lentitud, tienen una menor capacidad de trabajo, asi como problemas para regular las emociones y tomar decisiones. Lo que podría explicar las elevadas tasas de frascaso academico y la deserción temprana en el sistema educativo.