Ante la situación vivida en torno al COVID-19 especialistas del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia informan a la población acerca de los diferentes riesgos a los que se exponen al fumar y/o vapear.

Se debe tomar en cuenta que el aparato respiratorio es uno de los sistemas del organismo que se encuentra en mayor riesgo de ser afectado en forma temprana por el consumo de tabaco o por la utilización de cualquier sistema electrónico de administración de nicotina como los vaporizadores o cigarrillos electrónicos, narguiles y otros, ya que las sustancias tóxicas alteran los sistemas de defensa y el sistema inmune que lo protege.

También los alveolos de los pulmones se ven muy dañados ya que después de muchos años de recibir el humo de tabaco y sus componentes tóxicos acaban inflamándolos y destruyéndolos, perdiendo progresivamente la capacidad pulmonar que se conoce como enfisema pulmonar.

Según los especialistas en la materia, estos trastornos respiratorios comienzan a formarse desde el momento mismo en que se enciende el primer cigarrillo, haciéndose evidentes los daños muchos años después cuando, en la mayoría de los casos ya es tardía la intervención médica oportuna, produciendo una discapacidad importante.

Entendiendo lo anterior y en definitiva, la capacidad pulmonar de los fumadores o vapeadores es más reducida que la de una persona no consumidora de tabaco y que se encuentre sana; en el caso de contraer el COVID 19, la salud y la vida de un fumador podrían estar comprometidas a un nivel más grave, viéndose el aparato respiratorio francamente afectado debido a que cuando el virus llega a los bronquios y pulmones, que es donde sucede el intercambio de gases como el oxígeno y el dióxido de carbono a través de los alvéolos, inflama a estos últimos, dificultando la llegada del oxígeno a la sangre y por ende, dificultando la oxigenación de todos los órganos del cuerpo, haciéndose estrictamente necesaria, en casos en grado moderado o severo, la asistencia ventilatoria como un respirador o ventilador mecánico.

Dicho esto, es claro el riesgo de contraer el virus COVID 19 por parte de un tabaquista o un vapeador por la condición en que se encuentra su sistema inmunológico, sin embargo, se debe agregar que, además, dicha práctica agrava el padecimiento de hipertensión arterial, asma y diabetes; todas estas enfermedades son además, factores de alto riesgo para adquirir el COVID 19 y comprometer su vida.

Teresita Arrieta, Trabajadora Social de IAFA indica “hacemos un llamado a las personas fumadoras o vapeadoras y les invita a someterse a tratamiento para dejar de fumar o vapear a la mayor brevedad posible y así no arriesguen su salud

“Debido a la pandemia que enfrentamos, las consultas presenciales están momentáneamente suspendidas por lo que invitamos a todos aquellos interesados en proteger su salud y optar por una vida más saludable, a inscribirse y completar el programa, en la plataforma virtual “Dejar de Fumar y Vapear” a través de ; este programa les dará la orientación necesaria para llevarlos hacia la cesación tabáquica” indicó Arrieta.

“Dejar de Fumar y Vapear” es un esfuerzo realizado por el Ministerio de Salud, la CCSS y el IAFA, con el fin de ofrecer una alternativa más y a distancia, para dejar de fumar o vapear, en especial en esta época de pandemia.

Les recordamos que en caso de requerir ayuda puede llamar al 800-IAFA-800 y con gusto estaremos brindándole asesoría telefónica. 

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Natalia Chaves Céspedes 
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